miércoles, 6 de febrero de 2013

La enseñanza de las matemáticas en la Educación Infantil



A continuación, muestro algunos de los aspectos matemáticos que debemos trabajar en esta etapa  y la relación con la vida cotidiana del alumnado. Tenemos que tener esto muy en cuenta para que los conocimientos se puedan relacionar de una manera adecuada con la vida diaria del alumnado y, así lograr un aprendizaje más significativo.

Durante este ciclo es importante velar para que los niños y niñas organicen el conocimiento que tienen de las cosas que les rodean. Al inicio de este período tienen conocimientos aislados; reconocen, por ejemplo, un perro o una flor, saben que una galleta se puede comer y un caramelo también; pero será durante el primer año que pasarán a conocerlas como cosas inconexas, a organizarlas a fuerza de darse cuenta de las semejanzas y las diferencias que existen entre ellas, y de agruparlas según diversas características.
Este proceso es progresivo y avanza siempre en una dirección clara: substituir las cosas concretas por una característica que englobe a muchas de ellas, es decir, se trata de ordenar todo lo que se tiene en la cabeza, todo lo que se conoce, en grupos, en compartimentos de los cuales hay que recordar la característica.
Es imprescindible iniciar este proceso de estructuración mental para poder hacer matemáticas. El conocimiento matemático se basa precisamente en las relaciones que se pueden crear entre objetos, grupos de objetos y situaciones, utilizando un lenguaje que reduce la complejidad de las cosas reales a algunas características que las definen.
En este ciclo también es importante ayudar a tomar consciencia y a comprender los aspectos de la vida cotidiana que hacen referencia a la cantidad. De un día para otro, utilizamos muchas expresiones como “no tengo suficiente”, “¡Uf, cómo pesa!” y muchas otras que expresan cantidad. La matemática se ocupa de manera especial de la medida y la expresión de la cantidad y ofrece los instrumentos y el lenguaje necesarios para referirnos a ellas. Durante la Educación Infantil la cantidad debería ocupar más que el número, y por ello, dedicarla más tiempo. Por ejemplo, a comparar y a decidir qué objeto es el más grande, a ver si hay suficientes o faltan, a igualar, y una vez comprobado que no hay la misma cantidad, decidir si se debe añadir o quitar, etc., es decir, a hacer acciones que resalten la cantidad y que permitan experimentar, los números y las unidades de medida, que irán aprendiendo sólo si tienen como base una buena experimentación con la cantidad.
La matemática también se ocupa de los temas relacionados con el conocimiento del espacio y el tiempo. Concretamente, en geometría, se hacen propuestas para desarrollar una primera representación mental del espacio y de las formas y para conocer características y transformaciones, la percepción y organización del tiempo es un tema que se trabaja más en bloque de medida y consiste en ayudar a detectar las repeticiones (las partes del día, los días de la semana, los meses del año, etc.) y a situarse en el presente teniendo claro qué paso antes y qué vendrá después. Una organización clara del espacio y del tiempo es necesaria para cualquier otro aprendizaje e influye decisivamente en temas como: la ordenación de cantidades o números, la posibilidad de comparar cantidades prescindiendo de si ocupan más o menos espacio, la elaboración de estrategias para la medida,... Es necesario en los niños ir tejiendo una representación mental del espacio y del tiempo, basados en el movimiento y las experiencias psicomotrices, que poco a poco, permitan comunicar y comprender descripciones (aunque no vayan siempre acompañadas de desplazamiento o acción).
En el ciclo de 3 a 6 años son claves aspectos referentes a los contenidos de enseñanza, como la estructuración lógica, los aspectos de cantidad y los de situación del espacio y el tiempo, y los referentes a cómo se aprende y cómo se enseñan las matemáticas. Por ello, es importante destacar la importancia de todos los momentos de convivencia con el niño (tanto los educativos programados como los espontáneos que pueden llegar a ser más significativos) y la importancia de conseguir que el niño esté activo mentalmente, por lo que es básico que la intervención del adulto tome forma de pregunta o de invitación y que busque la verbalización como testimonio de la actividad mental.

Extraído del "Trabajo de Geometría" de 2º curso del Grado de Educación Infantil.
 

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